En la mañana de hoy, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor amanece ataviada para la solemnidad de los Fieles Difuntos.
La Santísima Virgen se nos presenta con un atuendo marcado por la sobriedad, el recogimiento y la hondura devocional, invitándonos a la oración, al recuerdo y a la esperanza por todos nuestros fieles difuntos.
Vestidor: D. Antonio Sanabria Vázquez
Fotografía de: Xisco Pol González


