En la mañana de hoy, María Santísima de Guadalupe amanece ataviada para la solemnidad de los Fieles Difuntos.
Que bajo su maternal amparo, elevemos nuestras plegarias por las almas de nuestros hermanos fallecidos y seres queridos, confiando en la promesa de la Resurrección y en la esperanza de la vida eterna.
Vestidor: D. Antonio Sanabria Vázquez
Fotografía de Xisco Pol y Fernando Villapol


